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Siguiendo a Aquel que Hasta el Viento y el Mar le Obedecen (Marcos 4:35-41) PDF Imprimir E-mail
¿QUE QUIERES QUE TE HAGA?

Marcos 10:46-52

  La condición del ciego Bartimeo nos muestra la situación continua que vivimos como seres humanos, nuestras crisis, frustraciones, desanimo, fracasos nos llevan a caer en la desesperanza y ha muchos (as) en la toma de decisiones trágicas que amargan la vida de sus seres cercanos. La condición de Bartimeo nos eleva el pensamiento para ubicarnos en aquellos y aquellas que como él, no se dejan derrotar por las adversidades. Hay seres humanos que a sus adversidades les encuentran salidas y aprenden a superarlas, este es el caso de Bartimeo, buscó como sobrevivir a pesar de la  condición de ser un ciego. Esta es la realidad de muchos seres humanos que constantemente caen en situaciones inesperadas en donde el sobrevivir es un desafío permanente para la búsqueda de  alternativas. Lo primero que hizo Bartimeo fue pedirle a otros y a otras a que le ayudaran a llevar su situación. “Estaba sentado junto al camino, mendigando”.  Sin embargo, su fuerza de sobrevivencia lo condujo a  una de las experiencias más impresionantes de su existencia, encontrarse con la persona que podía darle un sentido diferente a su vida, “el encuentro con Jesús”. El impacto de ese encuentro lo hizo expresar una de las confesiones más relevantes para su contexto. “¡Jesús, hijo de David, ten misericordia de mí!”.Cuando el hizo esa confesión muchos trataron de callarlo, lo consideraron un loco y desesperado que interrumpía el caminar del maestro en su peregrinaje triunfal, pero el no cayó como no callan los que luchan por una condición diferente, como los que esperamos un mundo diferente, como los que deseamos una iglesia diferente, siguió afirmando ¡Hijo de David, ten misericordia de mi!, el sabia que en Jesús estaba la respuesta, esto no es mas que el reconocimiento de un creyente al Dios soberano que tiene el control de todo. Jesús se detiene ante el clamor que conmovió sus propias entrañas, Bartimeo era un ciego de vista pero con una profunda claridad de quien era él, Jesús, el Hijo de David. El esperado, el deseado de todos los pueblos.Jesús le hace la misma pregunta que le hizo a Jacobo y Juan, ¿Qué quieres que te haga?, no pidió estar a la derecha, ni a la izquierda, su afán no era buscar los puestos privilegiados de la sociedad. “Maestro que recobre la vista”. CONCLUSION: Como Bartimeo no debemos de perder la esperanza muy a pesar de nuestras adversidades. Como Bartimeo debemos de insistir y mantener la fe en nuestro Dios que tiene misericordia.  Como Bartimeo cada vez que veamos la gloria de Dios en nuestras vidas debemos de seguir a Jesús por el camino. La actitud de Bartimeo al recuperar la vista fue seguir a Jesús. Como escogidos de Dios ¿Estamos siguiendo a Jesús?  Pastor Mynor Jenner Miranda Calderon


 

Última actualización el Viernes, 23 de Octubre de 2009 10:25